Cristina Bucsa ya es, por derecho propio, historia viva del tenis femenino español. La jugadora de Torrelavega, de 28 años, se proclamó campeona este domingo del WTA 500 de Mérida, logrando estrenar su palmarés individual "a lo grande". En una final de máxima intensidad, Bucsa superó a la polaca Magdalena Frech por 6-1, 4-6 y 6-4 en un duelo que se prolongó durante 2 horas y 15 minutos.
Tras haber rozado la gloria el pasado noviembre en la final de Hong Kong, la cántabra no dejó escapar esta oportunidad en tierras mexicanas. Con este título, Bucsa se convierte en la decimonovena española en levantar un trofeo en el circuito profesional desde que Conchita Martínez iniciara la senda en 1988, sumando un total de 117 títulos para el tenis nacional.
El triunfo en Mérida tiene un premio doble: este lunes, Cristina Bucsa amanece como la nueva número uno del tenis femenino español. La torrelaveguense asciende hasta el puesto 31 del mundo, su mejor clasificación histórica, superando a Jessica Bouzas (50ª). Por el contrario, la anterior referente, Paula Badosa, cae fuera del 'top 100' hasta la posición 106. Bucsa se une así a Badosa y Sara Sorribes como las únicas tres raquetas españolas en activo con títulos en sus vitrinas.
DOBLETE EN UNA HORA
La gesta de Bucsa no terminó con el trofeo individual. Sin apenas tiempo para celebrar, una hora después volvió a saltar a la pista para disputar la final de dobles junto a la china Xinyu Jiang. La pareja barrió a Isabelle Haverlag y Maia Lumsden con un contundente 6-4 y 6-1, permitiendo a la cántabra escalar hasta el puesto 17 en esta especialidad.
La victoria tiene un valor añadido dado el bache que atravesaba la jugadora, que llegó a México tras cinco derrotas consecutivas y un balance negativo contra las 'top 10'. Sin embargo, en semifinales dio la campanada al derrotar a la número 7 del mundo, Jasmine Paolini, en dos sets. "Fue el regalo a mi padre Ion por su cumpleaños", confesó emocionada tras el torneo.
Sin descanso, la campeona parte hoy mismo hacia Estados Unidos para disputar el WTA 1000 de Indian Wells, que arranca este martes. "Me llevo mucha confianza, pero hay que seguir trabajando, no hay otra", concluyó la flamante número uno de España.