El Vicente Trueba se volcó en homenajear a los jugadores que cierran su etapa en el club, con especial protagonismo para Carlos Calle, Oswaldo Maestro, Leo Tercariol, Junior Scott y el gran capitán Borja Lombilla.
Este éxito no solo se debe a los números, sino a un fútbol vistoso y atrevido, bautizado como “rock and roll”, con un equipo de gran talento y compromiso, liderado desde el banquillo por José Alberto, que supo guiar al equipo hasta ese ansiado retorno que el racinguismo esperaba desde hace más de 5.000 días.