El Racing dio en Leganés otro paso más (1-2) en su camino hacia la ilusión que persigue a toda Cantabria. Y es que la victoria lograda en Butarque -donde no ganaba en Segunda desde 2002-, gracias a las dianas de Maguette y Villalibre -es su decimoquinto tanto de LaLiga Hypermotion 2025/26- con el apoyo de 2.000 aficionados en la grada, deja a los verdiblancos líderes con 75 puntos. Cuatro más que sus inmediatos perseguidores a falta de nueve por disputarse. Es el rumbo correcto, pero hay que mantener la calma y pensar, exclusivamente, en la visita del Real Valladolid a los Campos de Sport (sábado 16- 18:30 horas). Partido a partido. Queda poco. Juntos, como se ha demostrado una vez más, va a ser más fácil. A por ello.
José Alberto dispuso el mismo 11 que el pasado fin de semana superó a la Sociedad Deportiva Huesca (4-2) y al igual que ocurrió en los Campos de Sport su equipo estuvo bien arropado en Butarque, pues el ánimo de su hinchada se hizo notar de principio a fin. En el césped, los pepineros tuvieron más presencia ofensiva al comienzo, aunque el primer cuarto de hora se saldó con un remate de cabeza local que atrapó Eriksson y una buena acción por la izquierda de Canales que terminó con un centro raso al área que no acertó a conectar Guliashvili.
A medida que avanzaba el encuentro el Racing se iba encontrando más cómodo y aumentaba su dominio. En el 25 Andrés botó dos saques de esquina -el segundo fue peinado por Manu Hernando, pero la defensa lo despejó con apuros- y sólo uno después llegó el 0-1 en una gran jugada. Andrés, de nuevo por su banda, metió un certero pase raso al punto de penalti que Guliashvili controló y se lo dejó a Maguette para que, con la zurda y desde la frontal, batiera a Juan Soriano. Inapelable. El senegalés puso en ventaja a los cántabros y propició que el cielo de Leganés se tiñera de verdiblanco.
El segundo periodo comenzó con un contragolpe verdiblanco culminado por Canales con un disparo que se marchó fuera y una falta cometida sobre Andrés en la frontal por la defensa pepinera que Canales ejecutó, posteriormente, contra la barrera. Los madrileños buscaban el empate, pero la zaga y Eriksson -en el 63 con la ayuda del travesaño para evitar un gol olímpico del exracinguista Dani Rodríguez- se mostraron seguros. Poco después, José Alberto hizo sus primeros cambios y dio entrada a Sangalli y Villalibre justo antes de que el guardameta del Racing evitara la igualada con un ‘paradón’ a bocajarro a Diego.