Catorce temporadas después, el Real Racing Club de Santander vuelve al lugar que por historia, afición y coraje le corresponde: la Primera División del fútbol español. Los Campos de Sport de El Sardinero han vivido una de las páginas más brillantes de su centenaria historia en una jornada 40 de LaLiga Hypermotion que ya queda grabada con letras de oro en el corazón de toda Cantabria.
La locura se ha desatado con el pitido final en un estadio que lucía un espectacular lleno absoluto con el cartel de 'No hay billetes' y la presencia de miles de aficionados con lágrimas en los ojos. El triunfo de los hombres de José Alberto López ante el Real Valladolid, sumado a los tropiezos de sus rivales directos en la lucha por el ascenso directo, ha desatado el delirio colectivo en la grada y sobre el césped, haciendo realidad el sueño por el que generaciones de racinguistas han empujado sin descanso.
Así, el Real Racing Club certificó su ansiado ascenso a Primera División firmando una brillante victoria por 4 - 1 ante el Real Valladolid en un Sardinero entregado. La ilusión en las gradas comenzó de la manera más espectacular posible nada más arrancar el encuentro, cuando Villalibre enganchó una chilena para abrir el marcador y desatar la locura colectiva.
Y el propio Andrés Martín en el 73' canalizó la victoria del Racing con un zurdazo dentro del área, tras asistencia rasa de Villalibre. Y ya en el tiempo de descuento, mientras la afición santanderina festejaba el inminente ascenso a Primera División, Suleiman Camara puso la guinda con el cuarto gol mediante un derechazo a bocajarro y potente en el área.
Así, los hombres de José Alberto López encarrilaron desde el principio un triunfo incontestable que, sumado a los otros tres tantos que redondearon el 4-1 definitivo, desató la fiesta total en Santander al sellar matemáticamente el regreso a la élite.