El BM Sinfín se queda un año más en Liga ASOBAL

Redacción
Polideportivo

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Foto: Audiovisuales DG


El Unicaja Banco Sinfín es equipo de Asobal. Si en la ida el Unicaja Banco mostró su mejor cara ante los de Luis Parro, en La Albericia hubo más problemas por parte de los sinfinistas para cerrar el partido. Con un pabellón volcado con los de Víctor Montesinos, la tarde comenzó con el Sinfín rompiendo el empate a cero inicial en el marcador gracias al acierto de Lon. Los de negro no fueron los únicos que entraron al partido con fuerza y el EÓN Horneo Alicante buscó una rápida reacción. Los levantinos tenían que levantar siete goles en contra si querían cerrar la temporada con un ascenso histórico a Asobal.


El conjunto alicantino, mucho más asentado sobre la pista que en el choque de ida, llegó a La Albericia con la lección aprendida, corrigió sus errores y apostó de inicio por un juego más veloz, con transiciones más rápidas y una defensa más fuerte, tratando de replegarse con mayor velocidad para evitar las veloces transiciones del Sinfín que tanto daño les hicieron en la ida. Así llegaron a tomar la ventaja en el electrónico durante los primeros diez minutos de juego, a los que se llegó con un 4 a 6 a su favor.


El partido, intenso y con rápidas acciones de ida y vuelta en algunos momentos, resultó vibrante y disputado, con un EON Horneo Alicante mucho más entonado que en su casa. Aprendida la lección, y haciendo gala de una actitud valiente, no viajó a Santander conocer la ciudad, sino decidido a pelear la promoción y a no permitir que el choque fuera un mero trámite. El Sinfín, por su parte, consciente de la ventaja, sabía hasta dónde debía apretar en defensa para aprovechar las rápidas contras y buscó acciones de ataque estático en las que asegurar el gol y mantener el marcador razonablemente controlado.


En el último minuto de la primera mitad el EON Alicante logró su máxima ventaja, llegando a tener cuatro tantos de renta, si bien al final el Sinfín consiguió recortar esa diferencia y llegar tres abajo al descanso (14-17). Un resultado desfavorable, pero dentro de lo asumible, que no permitía sin embargo ningún despiste y que obligaba al equipo de Montesinos, a la vuelta de vestuarios, a apretar, mostrar más intensidad y empaque para evitar llegar con nervios al final.


La segunda mitad siguió en su inicio los derroteros de la primera, con un EÓN empeñado en no renunciar a sus objetivos y seguir soñando con la posibilidad de darle la vuelta al resultado de la ida. De hecho, fue el primero en marcar a la vuelta de vestuarios y se puso de nuevo cuatro arriba, sembrando la semilla de la  inquietud entre los aficionados de La Albericia, que veían cómo su equipo no parecía reaccionar y no solo no recortar la desventaja, sino que no parecía capaz de frenar a un rival cada vez más crecido y con más fe en sus posibilidades.


El Sinfín echó en falta la eficacia en el tiro del partido de ida y en algunos momentos pareció mostrar cierto desconcierto por el resultado y cierta sensación de impotencia frente a un equipo que mostró una cara muy diferente a la que habían visto en la ida y que encajaba mejor con esa imagen que había dado en el tramo final de la liga. Se presumía un choque más tranquilo, pero la realidad era bien diferente, con un Alicante dispuesto a tensar la eliminatoria hasta el final y hacer sudar a los de casa hasta la última acción.


Poco después llegó el tanto del empate y eso le dio un respiro al equipo y a su afición, que a falta de nueve para el final, veía cada vez más cerca la permanencia en Asobal. Dija desde siete metros, Zungri en dos ocasiones y Muñiz, en cuatro minutos, parecieron echar por tierra los sueños de los alicantinos. Pero el EÓN Horneo siguió empeñado y mostró una tozudez encomiable, manteniendo la disciplina atrás y atacando con la misma velocidad y dinamismo que tanto daño estaba haciendo al Sinfín. A cinco minutos del final ganaban de tres (25-28).


El tiempo se agotaba y el Sinfín logró ponerse a dos goles a falta de dos minutos para el final. Con más sufrimiento del esperado, el conjunto de Santander consiguió, finalmente, su objetivo, forjado en el gran encuentro jugado en la ida. Al final cayó de uno (31-32), pero eso era lo de menos. Lo importante es que había logrado lo que hasta hace apenas una semana, parecía un sueño imposible, permanecer otro curso más en la Liga Sacyr Asobal.


FICHA TÉCNICA


Unicaja Banco Sinfín: Ernesto Sánchez (1), Pau Guitart, Diego Muñiz (1), Dija Cruz (3), Berto Pla (6), Alex Barco, Diego Monzón, Ramiro Martínez (4), Ángel Basualdo, Xavi Castro (2), Carlos Molina, Óscar García (2), Herrero Lon (6), Nico Zungri (6), Joao Perbella y David Roca.


EÓN Horneo Alicante: Dídac Villar, Enrique Moreno (2), David Jiménez (8), Yeray Mancebo (3), Sergio Martínez (1), Emil Feuchtmann (4), Juan Linares, Kiko Padilla, Luis Hernández, Joaquín Delgado (1), Pabel Miskevich, Alberto González (2), Matheus Lennon (5), Emilio Martínez (2), Cristian Moll (2) y David Quiles (2).


Parciales: 1-2, 4-6, 8-9, 11-12, 12-13, 14-17, 16-21, 19-23, 23-24, 26-28 y 31-32.


Árbitro: Yon Bustamante y Aritz Zaragueta.